Cómo mimar a un pie que vuelve a un zapato cerrado

Con la llegada del otoño, es necesario decir adiós durante unos meses a las sandalias: los pies vuelven al calzado cerrado, y es el momento de que reciban unos mimos adicionales. La piel, en efecto, tendrá menos oportunidades de respirar durante los largos, fríos y húmedos días de invierno fuera de casa, y, a la vuelta, es importante dispensar unos cuidados especiales a los pies, para ayudarles a sobrevivir al zapato cerrado.

Un pediluvio relajante es la base del cuidado de los pies tanto en verano como en invierno: sirve para mantenerlos suaves y lisos, y también es una excelente manera para relajarse y alejar el estrés de la vida cotidiana. Una exfoliación correcta también contribuye a eliminar la piel áspera y seca, favoreciendo el recambio celular.

Tras el pediluvio y la exfoliación, e incluso después de la ducha o el baño cotidiano, hay que hidratar siempre los pies para que mantengan su suavidad y elasticidad. El masaje para aplicar la crema hidratante, además, reactiva la circulación, favoreciendo el calentamiento de las extremidades, que se enfrían con facilidad. Los pies expuestos a las bajas temperaturas podrían necesitar una ayuda extra a causa de las grietas que se forman en la epidermis. En este caso, es recomendable intervenir con rapidez con una crema específica para talones agrietados, para evitar lesiones más graves.

Si los botines y las zapatillas de deporte deben proteger los pies contra el frío y la humedad cuando estás fuera de casa, el calzado para uso interno no podría ser menos, ya que lleva a cabo la tarea de revitalizar y descansar los pies fatigados tras un largo día, mimándolos durante tu tiempo libre. En este caso, las propuestas de Scholl indoor son divertidas y rebosantes de color, y poseen una anatomía suave y envolvente, con una plantilla ortopédica de corcho para disfrutar de una base sólida y ergonómica a cada paso.

Se trata, en el fondo, de pequeños gestos cotidianos que, con un poco de constancia, pueden convertirse en una agradable rutina de belleza y bienestar. Hemos hablado de cuidados mediante el pediluvio y la exfoliación, hidratación con productos específicos, protección contra la humedad y el relax con el calzado de uso interno: bastan unos pocos y sencillos pasos para garantizar la belleza de los pies en invierno, así como para mimarlos y ayudarles a soportar la estación del calzado cerrado, a la espera de una nueva primavera.